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El día anterior al fin del mundo, Juan recogió a Antonio para ir de observación. Juan tuvo que atravesar media ciudad. Por suerte, los disturbios habían pasado y la gente se había refugiado en su casa a esperar. Pero por todas partes había escombros, destrucción, incendios, vidrios rotos y algún cadáver ocasional. Y de vez en cuando, Juan se encontró con algún obstáculo que le obligó a cambiar de ruta y le retrasaba aún más.
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Periódicamente me peleo con Desierto de niebla y cenizas de Joan Trigo. Se trata de un libro que encuentro fascinante y del debo haber repetido su lectura al menos cuatro veces. Parte de la fascinación que siento por él se debe a que no lo entiendo, no sé de que trata y jamás he sido capaz de comprender su argumento o su tema. Mis relecturas periódicas son el resultado de una mente acomodada en el racionalismo incapaz de concebir un objeto sin interpretación posible. Por eso me peleo periódicamente con ese libro.
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ESTO NO ES UNA EXPOSICIÓN
ESTO NO ES UN ARTISTA (I)
XAVIER RIESCO RIQUELME
ESTO NO ES UN ARTISTA (II)
PEDRO JORGE ROMERO
ATENEO DE LA LAGUNA 1999
"ESTO NO ES UN PAN" ............................................ 85.678 pesetas
"ESTO NO ES ESENCIA" ......................................... 104.856 pesetas
"ESTO NO ES UN MONDRIAN" ................................. 74.591 pesetas
"ESTO NO ES USTED" .............................................. 56.124 pesetas
"ESTO NO ES UN TAPIES" ........................................ 56.214 pesetas
"ESTO NO ES COMIDA (I)" ..................................... 124.235 pesetas
"ESTO NO ES UNA FIRMA" ...................................... 45.236 pesetas
"ESTO NO ES UN DISCO" ...................................... 156.235 pesetas
"ESTO NO ES UN PICASSO (PERIODO AZUL)" ........... 63.549 pesetas
"ESTO NO ES UN ESPACIO VACÍO" ............................ 45.325 pesetas
"ESTO NO ES COMIDA (II)" ........................................ 45.632 pesetas
"ESTO NO ES MÚSICA" .............................................. 69.696 pesetas
"ESTO NO ES MADERA" ........................................... 135.457 pesetas
"ESTO NO ES UN HOMBRE" ......................................... vendido
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En el planeta Micenas se elevaba una alta ciudad. Ante sus murallas, que se disparaban al cielo como montañas y estaban fabricadas de un metal de tal resistencia que ni mil siglos de abusos y asaltos hubiesen hecho mella en ellas, se plantó Orestes. Su traje espacial estaba roto en varios lugares, el casco lo había abandonado en algún recodo del camino, su pelo rubio estaba manchado y ennegrecido en algunos lugares y su rostro señalaba los años pasados. En una mano sostenía una pistola, en la otra, una larga espada que había pertenecido a su padre, a su verdadero padre, y a su abuelo antes que a él. Examinó con lo ojos pequeños y profundos las puertas de la ciudad. Como estaba convenido, esperó a que Ifigenia viniese a señalarle el camino a los aposentos de sus padres, aquel donde el usurpador, con la connivencia de su madre, mancillaba la cama de Agamenón.
Orestes esperó y esperó, pero fue en vano. Ifigenia no vino. Siguió esperando hasta que ya no supo hacerlo más y él mismo se aprestó a penetrar en la ciudad. Al tocar las puertas se sorprendió al encontrárselas abiertas. Las empujó, y extrañamente sintió que con el simple roce de su mano las hojas, más pesadas que un cometa, cedían como si fuesen de aire. Más allá, ya tras las murallas, sólo se veían las calles desiertas de Micenas.
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Juan era un muñeco de palo. Por suerte para él, en su pueblo todos eran muñecos de palo. El carnicero era un conjunto de madera de abedul y roble. El cartero repartía la correspondencia arrastrado sus forma de cedro y sándalo. Incluso el perro del barrio era hinojo y garoé. Juan en particular era retama.
Juan vivía en una casita también de madera. Que el material que formaba la casa fuese el mismo que lo formaba a él no parecía importarle demasiado. En aquel mundo era aquello tan normal que nadie prestaba atención. Y es que, estimado lector, cuando todo el mundo es de palo, lo anormal es no serlo.
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